Voy a escribir un poquito sobre mí; voy a empezar por un gran defecto que tengo, pero este va relacionado con una gran virtud.
Mi gran defecto es que me aferro mucho a las personas y a las cosas de mi alrededor, hago que mi familia sea mi mundo, que mis amigos sean lo más grande y que mis sueños sean los motivos por los que vivir cada día y superarme a mí misma. Y muchos de ustedes pensarán "¿y dónde está el problema?" Pues el problema está en que desde que falla algo en alguno de esos tres, me ahogo, es como si se acabara todo, como si lo demás ya no tuviera importancia, como si el tiempo dejase de correr, y sí, está claro que con el tiempo eso se pasa, se supera, pero ese tiempo es tiempo que no disfruto, y la vida no se mide por los años vividos, sino por las sonrisas y suspiros que le dediques a esta. Pero como dije antes, este defecto hace que tenga una gran virtud, y esta es que me desviva por ellos, que me hagan la persona más feliz si alguno de ellos lo son o si alguno de esos sueños se cumplen, o que haga todo lo posible por hacer que ellos estén bien o para que esos deseos se hagan realidad, no siempre lo hago bien, está claro, pero intentarlo lo intento.
Pero de algo sí he aprendido en todo este tiempo: hay que cuidar las amistades, pero a estas las debemos elegir bien; hay que demostrarle a la familia que eres el más afortunado por tener la que tienes, pero no solo con palabras sino con hechos; hay que luchar por los sueños, pero también pensar en alternativas, siempre habrá alguna solución si no se cumple algún deseo; y por supuesto, a valorarme, a intentar no hacer una montaña de un grano de arena, a disfrutar de cada momento de mi vida y a ser yo misma.